Lopera, lo peta… 40 graditos a la sombra con la tuna

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Desde que terminaron los exámenes llevábamos las integrantes de aquesta ilustre tuna vibrando de nervios y emoción ante la perspectiva de este viaje a Lopera, Jaén, donde participaríamos en un certamen junto a nuestras compañeras de CCSS de Málaga.
El viaje empezó el viernes a eso de las 5 ó 6 de la tarde, cuando cogimos la tunoneta y pusimos rumbo a Lopera. Que tiemble el pueblo… ¡que allá vamos!
coche
Apenas aterrizamos en nuestro destino, corrimos hasta una plaza lo más bonita y acogedora posible siguiendo el son de guitarras y bandurrias que invadía ya nuestros sentidos. Por fin, encontramos a nuestras alegres compañeras malagueñas y ensayamos esa ronda que le íbamos a dedicar a las damas y a los demás habitantes del maravilloso pueblo jiennense. Dicha ronda fue llevada a cabo con singular gracia y mayor gusto, pues ¿qué hay mejor que conquistar unos corazones encaramados a un balcón? Suben los nuestros disfrazados de canciones, y bajan los suyos engalanados como aplausos.
 premiadas
La noche continuó con una cena junto a las demás tunas en el patio de la Casa de la Cultura con un poquito de todo: descanso, comida, bebida, risas, música, y muchos momentos preciosos.
Y para acabar, la tradicional fiesta hasta las tantas. Muchos vimos amanecer antes de decidir descansar un poquito… y digo un poquito porque unas cacerolas vinieron a despertar a las pobres novatas de esta antigua institución, tirando a más de una de la cama del brinco que pegaron e interrumpiendo sueños importantes.
El sábado fue un día intenso, no habíamos dormido mucho y ya desde por la mañana empezamos con la actividad. A la hora de la comida nos hicimos amigas de nuestro fotógrafo de tuna favorito, el gran Manuel Rosa, a quien pedimos que nos sacase algunas de las bonitas fotografías que han quedado para inmortalizar este fin de semana.
Foto: Manuel Rosa Fernández
Foto: Manuel Rosa Fernández

 

Para bajar un poco la copiosa comida a la que nos invitaron, tuvimos ensayo general, matizando ya los últimos retoques antes de subir al escenario. Allí las novatas, algunas de las cuales nos habíamos conocido por primera vez en este viaje, tuvimos la ocasión de trabar un poco más de amistad entre nosotras, algo que sin duda es de las mejores cosas que te pueden pasar en un certamen.
 comida
Después, ese mismo día, volvimos a aquella acogedora plaza que nos había recibido al principio, esta vez para hacer un pasacalles que animase a todo aquel del pueblo que estuviera por allí esa tarde… ¡Y parece que lo conseguimos!
Y llegamos al momento álgido de todos los certámenes: ¡el escenario! Para las más nuevas era la primera vez que subían pero, a pesar de estar nerviosas, todas dimos lo mejor de nosotras mismas, algo que el cariñoso pueblo de Lopera agradeció con muchos aplausos que son, como todo aquel que actúe para entretener sabe, el mayor y mejor premio que se puede recibir.
premios
Como habíamos sido las primeras en subir, cogimos la cena y nos sentamos a disfrutar la actuación del resto de las tunas. Cuando acaban de pasar por el escenario llega la hora de los premios. Y Ciencias de la Salud de Málaga, junto a las que habíamos subido, fue la que más recibió: tuna más tuna; mejor Pasacalles (premio que nos hizo una especial ilusión); y mejor Pandereta. Teté había conseguido enamorar al jurado con arte, salero y unas panderetas con las cintas azules. La alegría no podía ser más grande así que nos fuimos a celebrarlo todos juntos otra vez y volvimos a ver amanecer entre risas y charlas, rememorando lo mejor de esos días entre todos y despidiéndonos hasta la próxima vez, que esperamos que sea pronto.
Aquí más fotografías del viaje gracias al mejor! Manuel Rosa Fernández. ¡Visita su perfil!